─ Una mujer recibió una jugosa herencia:
50 millones de dólares. Decide inmediatamente dos cosas:
Comprar un yate de súper lujo para viajar por todo el mundo y
contratar a un negro de 1,95 m y 90 kg como acompañante.
─ Hace todos los preparativos, e inicia el viaje...
Por fin llega la ansiada primera noche, la mujer había comprado una buena dotación de condones; se baña, sale del baño enredada en su toalla, se pone cremas, perfumes, se acomoda en la cama mirando a su acompañante como queriéndoselo comer y le da un condón del tamaño súper grande.
Sonriente, el negro agarra el condón y se lo trata de acomodar en la cabeza a manera de gorra.
Entonces ella le dice con voz suave y seductora:
-¡No bebé!, ¿Sabes? Ahí no se pone, papi….
Entonces le dice el negrote con voz áspera:
-Ya lo sé mamita … ¡Lo estoy aflojando.!